PARA QUE LA AUTONOMÍA DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD INTELECTUAL SEA UN HECHO

En muchas ocasiones las legislaciones que regulan los derechos de las personas con discapacidad no van acordes con las necesidades reales o mejor dicho, con los medios o apoyos necesarios para que esto se lleve a término.

Hay por ello que reivindicar que exista un apoyo real de las instituciones y de la política, no tanto las leyes que ya caminan hacia la inclusión y la integración de las personas con discapacidad, sino a su aplicación y financiación.

Hay que buscar la aplicación real de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en alguna situación de dependencia y que por lo tanto necesitan de ciertos apoyos.

Es algo básico y necesario que se pueda aterrizar al mundo real para que se gestionen los apoyos necesarios y a su vez un entorno que no excluya por prejuicios o por falta de medios, hay que insistir, no es un problema de legislación actualmente, es un problema de aplicación real y efectiva.

Esto puede llevar a la frustración de muchas personas con discapacidad y a sus familias que pueden ver no llega desarrollarse un nivel de autonomía óptimo, para ello es vital el trabajo y todo lo que implica el desarrollo en los diferentes ámbitos de la vida.

Las Leyes deben obligar a su cumplimiento y a proveer los medios humanos y económicos para que esto sea una realidad, legislar para luego no poder llevar a cabo parece que se quede solo en puro marketing.

Las instituciones deben poner a disposición de las personas con discapacidad recursos y apoyos apropiados y adaptados para desarrollar la autonomía personal, también aprovechando los avances tecnológicos.

De esta manera se caminará hacia la inclusión social y a la participación activa de las personas con discapacidad en la sociedad, no siendo solo sujetos pasivos, dependientes de la administración pública, sino que aporten a la sociedad como uno más.

Javier Abad Chismol